jueves, 29 de enero de 2009

Higiene Corporal y Salud

El asunto parece sencillo: conseguir que se apliquen las nociones de higiene corporal básicas. No obstante, ningún tema resulta evidente, menos aún si se plantea a escala nacional o incluso mundial. De hecho, la percepción de la higiene, de sus aplicaciones y de los procedimientos que se deben seguir varía mucho entre individuos. Por lo tanto, resulta esencial unificar de algún modo la información sobre las pautas que se deben adoptar para integrar así las nociones de higiene corporal dentro de un ciclo más amplio de higiene de vida general.

Se deben tener en cuenta cuatro ejes principales:

La higiene de las manos

Se debe explicar a los niños lo importante que resulta lavarse las manos después de tocar algo que pueda estar sucio, especialmente un animal, después de ir al aseo, antes de comer o de tocar a una persona más débil ante las infecciones. Lavarse las manos se debe convertir en un acto reflejo inteligente.

No obstante, lavarse las manos no consiste sólo en mojarlas con agua fría.
Para lavarse correctamente las manos, es necesario:

- quitarse los anillos y joyas;
- mojar las manos con agua tibia;
- lavar de forma eficaz todos los huecos y la zona debajo de las uñas con un producto detergente como el jabón, durante más de treinta segundos. Es importante hacer bastante espuma para eliminar los microbios;
- enjuagar las manos;
- secar las manos con una toalla limpia.

Para que las uñas se conserven limpias, se recomienda tenerlas cortas (aunque no demasiado).

La higiene bucal

Comprende la eliminación de los restos de comida, de la placa dental, el cuidado de las encías a diario, así como las visitas regulares al dentista. Los dientes se deben cepillar después de cada comida y como mínimo dos veces al día, siguiendo una técnica eficaz (la secuencia "Cepillado de los dientes"):

- dentífrico;
- cepillar de arriba a abajo con un ligero movimiento circular, por delante, por detrás y encima de los dientes, durante tres minutos;
- enjuagar la boca.

Asimismo, debe quedar clara la idea de que no hay que meter los dedos ni objetos en la boca. Del mismo modo, el azúcar y los caramelos favorecen la proliferación microbiana.

La higiene corporal

Un cuerpo sucio constituye un terreno propicio para el desarrollo microbiológico. El polvo, el sudor y otras secreciones, así como el calor, son algunos de los muchos factores que favorecen la multiplicación microbiana. Por ello, después de cualquier actividad física se debe tomar una ducha o un baño, utilizando de forma eficaz un jabón.

Las secreciones normales, sin haber hecho ningún esfuerzo físico, bastan para favorecer el crecimiento de los microorganismos. Por lo tanto, la ducha diaria se debe convertir en un hábito de todos.

Asimismo, es necesario utilizar ropa limpia y cambiarla a diario.

Por si este hecho no queda demasiado claro, debemos saber que un simple trozo de tela puede contener más de 10 5 gérmenes por cm² (Scott & Bloomfield) después de estar en contacto con ella un solo día.

Aunque el cepillado del pelo y el uso de champús son medidas habituales adoptadas por la gran mayoría de habitantes en nuestro país, la pediculosis (piojos) del cuero cabelludo hace estragos de manera permanente en los colegios.

El piojo mide entre 2 y 3 milímetros; la hembra pone una docena de huevos (liendres) al día, en la raíz del pelo; estos huevos se abren a la semana y los piojos se convierten en adultos a los 15 días. Pueden llegar a vivir hasta 2 meses y provocan fuertes picores.

El tratamiento local conlleva la aplicación de un producto específico, seguido de un champú. A continuación, se debe peinar el pelo con un peine fino para eliminar las liendres.

La ropa de cama, los gorros y las bufandas se deben lavar a 60°C o más (si el tejido lo permite).

Para evitar los piojos, es necesario:

- cepillar y peinar todos los días el pelo del niño. Lavarlo regularmente (de una a tres veces por semana en función de la actividad del niño);
- examinar el cabello;
- evitar los intercambios de gorros y bufandas;
- cambiar la ropa de cama una vez por semana como mínimo.

La higiene nasal

La imagen de una nariz permite reflejar las nociones de auto-contaminación y de contaminación transmitida por el aire. Una nariz que gotea, un estornudo, constituyen una importante diseminación de microbios, ya que el poder de contaminación de las secreciones nasales es elevado.

Sin embargo, la solución es simple y está al alcance de todos los bolsillos: el pañuelo de papel desechable. La limpieza frecuente de los orificios nasales permite eliminar el exceso de mucosidad y reduce la diseminación de los microbios.

No obstante, esta simple acción se debe realizar con un mínimo de educación:

- colocar el pañuelo sobre la nariz;
- tapar uno de los orificios nasales con un dedo y soplar por el otro;
- repetir hasta que el orificio nasal esté limpio;
- cambiar de orificio;
- limpiar la nariz;
- tirar el pañuelo lleno de microbios.

Se debe tener cuidado con las irritaciones provocadas por la limpieza repetida con pañuelos. Se debe hacer siempre con delicadeza, utilizando un pañuelo de papel o de tela lo más suave posible.

La higiene corporal.

El principal objetivo de la higiene corporal es mantener la piel integra y evitar enfermedades y lesiones de la misma. Con la higiene corporal intervenimos en la comodidad y el aspecto físico del paciente y favorecemos indirectamente su integración en el medio. La higiene del paciente se realiza por la mañana, antes o después de desayunar o siempre que sea necesario.

Material necesario para esta técnica.

Par realizar esta técnica hay que utilizar:

· Dos palanganas con agua templada, una con jabón y otra solo con agua.
· Jabón PH neutro.
· Dos esponjas, toallas o compresas.
· Dos o tres toallas grandes.
· Ropa de cama limpia.
· Ropa de vestir, como un camisón, pijama, bata, etc.
· Peine o cepillo.
· Crema hidratante o aceite de almendras.
· Tijeras
· Carro para la ropa sucia o una bolsa.
· Lo necesario para realizar otras higienes (ocular, otica y bucal).

Protocolo de actuación.

La temperatura de la habitación a de estar entre 22º y 24º C.
La temperatura del agua a de estar entre 38º y 40º C, excepto en los casos que se indique lo contrario.
Evitar corrientes de aire.
Preservar la intimidad del paciente.
Preparar el material necesario.
Lavarnos las manos y ponernos los guantes.
Explicarle al paciente lo que se le va a hacer.
Involucrar al paciente y a sus cuidadores en todo lo que sea posible.
Siempre enjabonar, aclarar y secar, cambiando el agua, esponjas y toallas las veces que hagan falta.

El orden de lavado debe ser:

· Cara, cuello y orejas
· Extremidades superiores
· Tórax y abdomen.
· Extremidades inferiores.
· Espalda y glúteos
· Genitales.
· Evitar dejar zonas húmedas, y poner especial atención en los pliegues naturales.
· Al terminar dejar al paciente cómodo y seguro.
· Registrar en la historia clínica cualquier problema y anotar lo que hemos hecho.

La higiene genital.

En hombres hay que lavar la zona genital, teniendo la precaución de lavar el glande, dejando el prepucio hacia arriba para evitar que se produzca inflamación de la zona y en mujeres los genitales y la zona perianal siempre desde delante hacia atrás, separando los labios, para lavar correctamente la vulva, así se evitan infecciones de orina.

La higiene de manos y pies.

Para hacer la higiene de manos y pies, antes de todo lavaremos pies y manos antes de cortar las uñas. Las uñas se cortan con cortaúñas o tijeras adecuadas de punta de roma. En las uñas de las manos se cortan en redondo y en las uñas de los pies se cortan en cuadrado.

La higiene óptica.

Utilizaremos unos bastoncillos y una o dos ampollas de suero fisiológico.
Mojaremos el bastoncillo en el suero fisiológico y limpiaremos la parte externa de la oreja, sin introducir el bastoncillo en el conducto auditivo. Con un bastoncillo seco, secaremos las circunvalaciones del pabellón auditivo.

La higiene ocular.

Esta higiene se realiza a pacientes inconscientes o a veces los pacientes que llevan tratamiento oftalmológico. Utilizaremos unos guantes, gasas estériles, una o dos ampollas de suero fisiológico de 0,9 %, dos jeringas de 5 ml, pomada epitelizante y tiras de aproximación. Para realizar esta técnica seguiremos los siguientes pasos:

Prepararemos el material necesario.
Nos lavaremos las manos y nos pondremos los guantes.
Explicaremos al paciente el procedimiento.
Llenaremos la jeringa de 5 ml con suero fisiológico.
Doblaremos una gasa por la mitad y la colocaremos debajo del ojo que vamos a limpiar.
Con una mano abriremos el parpado y con la otra echaremos suero fisiológico, desde la zona interna hacia la externa.
Secaremos el ojo con la gasa de abajo y cogeremos pomada epitelizante o tratamiento oftalmológico, y lo aplicaremos con el ojo abierto sobre el parpado inferior.
Cerraremos el ojo con una tira de aproximación o una gasa doblada.
Cada 6 horas realizaremos la técnica.
Recogeremos el material y colocaremos al paciente.
Nos quitaremos los guantes y nos lavamos las manos.
Registraremos la técnica en la historia clínica.

La higiene bucal.

*Paciente encamado, consciente y válido.
-Material.
Cepillo de dientes.
Pasta de dientes.
Vaso con agua
Antiséptico bucal.
Batea
Toalla
Vaselina.

-Protocolo de actuación.

Prepararemos el material, nos lavaremos las manos y nos pondremos los guantes.
Incorporaremos al paciente y colocaremos la mesita cerca de la cama con todo lo necesario y le colocaremos la toalla para que no se manche.

*Paciente encamado, consciente, pero no válido.


-Material.
Cepillo de dientes.
Pasta de dientes.
Vaso con agua
Antiséptico bucal.
Batea
Toalla
Vaselina.

-Protocolo de actuación.

Prepararemos el material, nos lavaremos las manos y nos pondremos los guantes.
Explicaremos al paciente el procedimiento.
Incorporaremos al paciente y lo pondremos en posición de Fowler.
Ofreceremos agua para enjuagarse la boca.
Cogeremos el cepillo y pondremos pasta de dientes.
Frotaremos todas las piezas dentarias y la lengua.
Después ofreceremos agua con antiséptico para enjuagarse la boca y tirara el agua en la batea.
Secaremos los labios y ofreceremos un poco de vaselina para los labios.
Recogeremos el material, colocaremos al paciente, nos quitaremos los guantes, nos lavaremos las manos y registraremos la técnica en la historia clínica.

* Persona encamada e inconsciente.

-Material.

Guantes.
Un vaso con agua y antiséptico.
Gasas
Pinzas de Kocher o Pean.
Toalla
Batea
Vaselina.
-Protocolo de actuación.

Prepararemos el material, nos lavaremos las manos, nos pondremos los guantes y explicaremos el paciente el procedimiento.
Incorporaremos al paciente en posición de Fowler.
Colocaremos la toalla debajo de la barbilla.
Haremos una torunda y la mojaremos en el agua con antiséptico.
Limpiaremos toda la boca.
Secaremos la boca y pondremos vaselina en los labios.
Recogeremos el material, colocaremos al paciente, nos quitaremos los guantes, nos lavaremos las manos y registraremos la técnica en la historia clínica.

Persona inconsciente e intubada.

-Material.
Guantes para dos personas.
Guante estéril.
Un vaso con agua y antiséptico.
Jeringa de 10 mml.
Gasas.
Toallas.
Un sistema de aspiración.
Una sonda de aspiración.
Fijación del tubo.
Vaselina.

-Protocolo de actuación.

Prepararemos el material, nos lavaremos las manos, nos pondremos los guantes y explicaremos al paciente el procedimiento.
Se realiza con dos personas, una enfermera y un auxiliar de enfermería.
El auxiliar llena la jeringa con el agua y antiséptico y la echa sobre la boca del paciente, cuando la enfermera lo indique.
Mientras la enfermera aspira el líquido con una sonda de aspiración.
Cambiaremos la fijación del tubo y pondremos vaselina en los labios.
Recogeremos el material, colocaremos al paciente, nos quitaremos los guantes, nos lavaremos las manos y registraremos la técnica en la historia clínica.

Persona con dentadura postiza.

Limpiaremos la dentadura postiza en el lavabo, después la aclararemos y la meteremos en un vaso con agua y la taparemos (solos para pacientes conscientes).

La higiene del cabello.

Para lavar el cabello utilizaremos:
Champú
Jarra o palangana con agua templada
Dos toallas
Algodón
Peine o cepillo
Secador
Empapador.
Recipiente
Vaso.

-Protocolo de actuación.

Prepararemos el material, nos lavaremos las manos, nos pondremos los guantes y explicaremos al paciente el procedimiento.
Si es una cama sin cabezal, tiraremos del paciente hasta que los hombros queden a ras del colchón. Si la cama no lo permite colocaremos al paciente en diagonal y sacamos la cabeza por un lado.
Colocaremos la toalla debajo de la cabeza del paciente y también la palangana encima del taburete.
Enjabonamos, aclaramos, peinaremos y secaremos el pelo (si tiene el pelo largo lo recogeremos en dos trenzas).
Recogeremos el material, colocaremos al paciente, nos quitaremos los guantes, nos lavaremos las manos y registraremos la técnica en la historia clínica.

La higiene de un persona en una ducha o bañera.

Para realizar la higiene en una ducha, tendremos que tener en cuenta que a de tener un suelo antideslizante, con un asa para agarrarse, un asiento clavado en la pared y regulable en altura, y si no un taburete que se `pudiera mojar y que las patas tuvieran tacos antideslizantes. Una ducha de teléfono con barra regulable a la altura y el grifo con termostato.

Para realizar una higiene en una bañera, tendremos en cuenta que a de tener un sistema para que no e deslice, unas asas de sujeción, un soporte para poder sentarse y un grifo con termostato.

La colocación de una cuña y una botella.

Prepararemos el material, nos lavaremos las manos y nos pondremos los guantes.
Preservaremos la intimidad del paciente en todo momento.
Colocaremos la cuña o botella, y esperaremos a que haga sus necesidades.
Al terminar limpiaremos la zona perineal.
Tiraremos la deposición u orina.
Anotaremos si hay alguna característica especial.
Una vez a la semana se recogen las cuñas y botellas para sumergirlas en agua tibia y lejía durante unos 30 minutos a una hora.

Entonces finalizo diciendo que la higiene corporal es muy importante tanto para la salud como para la imagen personal. Esta costumbre se adquiere desde pequeñitos y se aprende poco a poco con la práctica e imitando a los mayores.

A medida que la capacidad de nuestro hijo para coordinar movimientos aumenta, puede empezar a realizar acciones como frotarse o enjuagarse y es muy importante enseñarle los hábitos de la higiene diaria.

Nosotros debemos enseñarle desde sus primeros años los hábitos de higiene diarios como lavarse la cara por las mañanas, lavarse los dientes después de cada comida, o por lo menos al levantarse y al acostarse, lavarse las manos antes de comer, después de ir al baño o de jugar con según que cosas.

Darles nosotros el ejemplo es fundamental, si además lo combinamos con unos comentarios, será una manera de enseñar a nuestro hijo la importancia que tiene la higiene. Cuando llegue la hora de la comida, es muy recomendable ir a lavarse las manos con él y explicarle el por qué.

Explícale muy claramente que pasos ha de seguir para que se lave las manos adecuadamente, como abrir el grifo, como coger el jabón, como frotarse las manitas, como enjuagarse bien, como secarse bien, en fin, todo lo que rodea el acto de lavarse las manos.




No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada